Los juegos de pelea son un género que, a día de hoy, considero de nicho. No es un género frecuente y, cuando lo es, suele estar muy simplificado. Un ejemplo de esto son los juegos de “pelea” para celulares, donde parecen más un juego de pelea por turnos que un juego realmente de pelea, donde tenés que prestar atención, improvisar y, cuando lográs conectar un golpe, pasar de la improvisación a la secuencia de un combo. Creo que va quedando de lado.

Joseju habló un poco de este tema en su video sobre Jugar juegos de pelea, y algo en lo que le encuentro muchísima razón es que este género requiere pasar por un camino de aprendizaje, ya que hay mucha diferencia (muchísima) entre un jugador que recién empieza y uno que ya conoce un poco el juego (y de los expertos ni hablemos).

Los juegos de pelea requieren una cierta predisposición del jugador a perder; y perder muchas veces. En otras palabras, es probable que te encuentres con un camino, en cierto modo, frustrante. Sentimiento que los videojuegos modernos no se pueden permitir.

En la inmediatez de los videojuegos actuales, hasta para perder ya recibís algún que otro estímulo a modo de recompensa: cosas como ver la cámara de quien te mató, algún efecto en pantalla, la lista de recompensas (aunque esta sea mínima) con una animación muy llamativa. Es lo opuesto a ver algo como

*Inserte nombre* gana.
¿Reintentar?
Es frío, es directo. Y luego de ver cómo tu oponente no te dejó ni tocar el suelo… bueno, es frustrante.

La era moderna

Esto es algo que me llama la atención desde hace un tiempo, sobre todo desde 2017. Desde que los videojuegos son más mainstream, el producto ya no se elabora como un reto —no siempre— sino como un producto diseñado para que te sientas bien. En gran parte del mercado no existe un desafío como en los juegos de antes.

La lógica es simple. Al principio, la idea era que gastes más monedas en las maquinitas, entonces el juego era difícil. Sin embargo, no era imposible. Ahora, como te lo llevás a tu casa (pagás por el juego completo), no te lo dejarán tan difícil, ya que si no, no lo recomendarás. Es muy gracioso ver cómo el cambio de mentalidad de el objetivo es hacer dinero a el objetivo es que el usuario final se sienta bien y nos recomiende —opinión pública, en otras palabras— hizo que los juegos sean cada vez más sencillos.

Hoy por hoy, los idle games y los hyper casuals son los juegos más descargados y más rentables de hacer. A nivel industria esto es buenísimo. Pero como gamer casi treintón, me parece frustrante porque ya no veo gente intentando armar estrategias ni nada por el estilo. Solo es reintentar N veces hasta que el bot baja la dificultad y ganarle. No sé, no me parece algo divertido.

Los juegos de pelea

Por todo lo que comenté es que creo que los juegos de pelea se están manteniendo como algo de nicho, ya que para conservar a su público objetivo la mecánica fue evolucionando, no necesariamente facilitándose. Este último punto es medio cuestionable, porque sí es cierto que se quitan cosas y se agregan otras. Todo es dinámico. Pero es el género que evolucionó de la forma más sólida y me hizo notar el cambio tan drástico de la industria.

De nicho o no, es un género que me encanta y al que seguiré jugando. Actualmente estoy con Naruto X Boruto Ultimate Ninja Storm Collection, una franquicia que conozco desde su segunda entrega; el Connections sería como “la quinta” o un spin-off de la cuarta. Juego que, ahora que terminé el anime, me gusta más. Antes solo me gustaba porque era divertido; ahora que entiendo el lore, puedo apreciar detalles de los ataques y referencias a la obra original.

Tengo fe en que los juegos de pelea, a pesar de ser algo más de nicho, siempre estarán presentes en la comunidad. Principalmente por juegos de IPs populares como Naruto, Dragon Ball, etc.; juegos que tienen invitados especiales como los de Mortal Kombat y, por supuesto, los clásicos que mantienen el género: Mortal Kombat, Street Fighter, Tekken, King of Fighters, etc. Espero que el género se vuelva popular algún día como los shooters, ya que, en mi opinión, tiene mucho más que ofrecer en cuanto al gamefeel.

Eso es todo para comentar.

¡Nos vemos!